Más allá de las palabras: que los valores cobren vida

Arrancamos este blog hace meses poniendo el tema de los valores encima de la mesa. Dimos caña porque desde Maco&Co consideramos que es un tema crucial en la empresa y hoy estamos aquí de nuevo para reflexionar sobre cómo definirlos e implementarlos.

Los valores de una empresa son los pilares de la identidad organizativa, guían la toma de decisiones y permiten dar sentido a las acciones del día a día. Si estableces una jerarquía de principios, evitas decisiones contraproducente en cualquier nivel corporativo y a la larga logras una reputación empresarial sólida.

Es vital que todos los colaboradores los conozcan para que los tengan como referente a la hora de trabajar. De lo contrario, verás que cada cierto tiempo habrá conflictos que parecen irresolubles o que no hay una dirección en sus labores.

Pero, ¿cómo definir los valores empresariales? ¿por qué una empresa considera más relevantes unos que otros? Vamos a ver las fases que se deben seguir para definirlos y fijarlos.

1. Establece el lineamiento ético de tu empresa

Para definir tus valores empresariales, debes ser consciente de los principios y pautas de conducta que conforman tu organización. Estos lineamientos serán el reflejo de cómo esperas que todo tu negocio y tus colaboradores se comporten.

Para esto puedes desarrollar un código de ética (o consultarlo si ya lo tienes). En caso de que no cuentes con uno, esta es la oportunidad de elaborarlo. Sus funciones pueden ser:

  •          Identificar metas y roles de la empresa con la sociedad.

  •          Informar acerca de la filosofía de la empresa.

  •          Establecer las conductas óptimas, deseadas, prohibidas y obligatorias.

  •          Determinar el procedimiento a seguir para la resolución de conflictos.

  •          Implementar un seguimiento de sanciones y recompensas.

El código ético es la garantía de cumplimiento de normas y comportamientos que mantendrá la reputación e imagen de tu empresa intactas. Consultar algunos ejemplos de código de ética de otras empresas te podría ayudar a definir el tuyo. Te recomendamos no restarle importancia a su desarrollo, ya que este documento es un buen sostén para mantener el equilibrio en tu organización.

2. Analiza la competitividad de tu empresa

Lo siguiente para poder definir los valores empresariales, es pensar en todo aquello que te diferencia de tus competidores; en lo que tu organización realmente se destaca y lo que deseas que todos tus colaboradores actuales y futuros cumplan para el buen andar de la empresa.

Por ejemplo, si tu empresa ofrece el servicio de envío a domicilio y realmente te destaca la puntualidad para hacer llegar los envíos a tus clientes, ese es un gran valor. También lo puede ser la calidad de tus productos, la honestidad de cada uno de tus trabajadores o el servicio posventa que les brindas a los clientes.

3. Define los valores de convivencia de tu empresa

Tus valores no solo deben conformarse por lo que ofreces al exterior (cliente y sociedad), sino también las conductas y principios internos. Estos valores te ayudan a regir tu empresa bajo una sana interacción y convivencia entre todos los colaboradores. Esto incluye el respeto y la tolerancia a la diversidad social.

4. Procura que la redacción sea breve y concisa

Si bien el desarrollo de los valores empresariales puede conllevar mucho análisis y reflexión interna, al momento de ponerlos en papel, o compartirlos en tu sitio web, lo mejor es que optes por concentrar tus valores en pocas palabras y listes 6 o 7 valores para evitar perder la credibilidad.

De igual forma, no solo te esfuerces por agregar una lista interminable de palabras. En vez de esto, te recomendamos citar cada valor y dar una breve explicación de su significado. Aunque todos sabemos lo que significa la palabra «puntualidad», esta no tiene el mismo impacto en una persona que para una empresa, donde denotará cierta relación con sus clientes y proveedores, por ejemplo.

La idea es que tus valores puedan ser fácilmente comprendidos por cualquiera que los consulte.

Y es que cuando una empresa tiene un conjunto sólido de valores fundamentales, le sirven de brújula moral que guía sus decisiones y su comportamiento. Los valores fundamentales también pueden ayudar a crear una cultura empresarial positiva y atractiva que atraiga y retenga a los mejores talentos. Además, son una inversión en el éxito a largo plazo de la empresa.

Además, deben estar integrados en todas las aspectos de la empresa, desde la forma en que se contrata y se capacita a los empleados hasta la forma en que se interactúa con los clientes.

En definitiva, cuando los valores fundamentales son reales, pueden tener un impacto poderoso en la cultura y el éxito de una empresa.

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