¿Eres de #teamresultados o de #teamvalores?

Lo idea sería no tener que plantear estas dos opciones y que solo hubiera una válida, pero la realidad es que todavía hay empresas que tan solo se centran en los resultados sin tener en cuenta otros aspectos relevantes. Luego, están, por suerte cada vez más, las orientadas a fomentar la cultura interna y comunicar valores. Estas creen que éste es el único modo posible de generar conversión mientras promueven además cambios en la sociedad.

¿Sabes diferenciar este tipo de empresas? ¿De cuál eres tú? Te damos una pautas para que lo detectes y veas realmente las diferencias que hay entre una y otra.

Las que se orientan sólo a resultados se caracterizan por:

1. Falta de cohesión y dirección: Sin valores claros que guíen las acciones y decisiones, es probable que la empresa carezca de propósito. Esto puede llevar a una falta de dirección estratégica y a decisiones inconsistentes que no se alinean con una visión o misión común.

2. Ambiente de trabajo disfuncional: La ausencia de valores compartidos puede originar un ambiente de trabajo hostil. Los empleados pueden sentirse desmotivados y desconectados de los objetivos de la empresa, lo que afecta negativamente su compromiso y satisfacción laboral.

3. Dificultades en la toma de decisiones: Sin un marco de valores, la empresa tendrá dificultades para tomar decisiones coherentes y justas. Esto puede llevar a una mala percepción tanto internamente entre los empleados como externamente entre los clientes y socios.

4. Problemas de reputación y confianza: La falta de valores claros y comunicados puede afectar negativamente la percepción de la empresa por parte de clientes, socios y el público en general. Esto puede traducirse en una disminución de la confianza y la lealtad, lo que eventualmente impacta negativamente en el desempeño empresarial.

5. Dificultad para atraer y retener talento: En el mercado laboral actual, muchos profesionales buscan algo más que un salario competitivo; desean trabajar para empresas que reflejen sus valores personales y contribuyan a un bien mayor. Así que, una empresa sin valores claros y comunicados puede tener dificultades para atraer y retener a estos individuos.

6. Riesgo de comportamiento no ético: Sin un conjunto de valores que defina lo que es aceptable y lo que no, existe un mayor riesgo de que se produzcan comportamientos no éticos. Esto puede incluir desde prácticas comerciales cuestionables hasta el incumplimiento de leyes y regulaciones, poniendo a la empresa en riesgo de sanciones legales y daños a su reputación.

En cambio, las empresas enfocadas a valores y que los comunican, tienen una cultura organizacional sólida y transparente, que se basa en varios aspectos fundamentales:

1. Tiene definidos claramente los valores corporativos: La empresa identifica y define sus valores fundamentales. Estos representan los principios y creencias que guían todas las decisiones, comportamientos y acciones dentro de la organización.

2. Comunicación efectiva de valores: Una vez establecidos, estos valores se comunican de manera efectiva a todos los niveles de la organización, asegurando que cada empleado los entienda, los interiorice y actúe de acuerdo con ellos siendo un proceso continuo.

3. Integración de valores en la toma de decisiones: Los valores corporativos se convierten en la base para la toma de decisiones. Esto significa que cualquier decisión, ya sea estratégica u operativa, se evalúa en función de cómo se alinea con los valores de la organización.

4. Comportamiento ejemplar desde la dirección: Los líderes de la empresa no solo comunican los valores, sino que también los viven a diario. El comportamiento ejemplar de ellos, refuerza la importancia de los valores y sirve como modelo a seguir para todos en la organización.

5. Reconocimiento y recompensa de comportamientos alineados con los valores: La empresa reconoce y recompensa a los empleados que demuestran comportamientos que están en línea con los valores corporativos. Esto puede incluir sistemas de incentivos, reconocimientos públicos, promociones, entre otros.

6. Evaluación y ajuste continuo: La cultura organizacional y los valores corporativos no son estáticos. La empresa evalúa periódicamente la eficacia con la que los valores se están viviendo dentro de la organización y hace ajustes según sea necesario para asegurar su relevancia y efectividad.

En resumen, ser de #teamvalores y comunicarlos es un win win en toda regla ya que esta cultura de valores no solo guía el comportamiento interno, sino que también define cómo la empresa interactúa con sus clientes, proveedores y la comunidad en general.

Y tú ¿de qué team eres?

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