El humor en la comunicación ¿es un arma de doble filo?
El humor puede ser un gran aliado en la comunicación, pero como un chiste, si no se utiliza con cuidado o no se dice en el contexto adecuado, puede no hacer efecto o incluso caer mal. ¿Es el humor un buen recurso para todas las marcas? ¿Hay temas intocables? Pues depende de varios factores y en este post vamos a intentar aclarar un poco esta disyuntiva.
Por qué es bueno el humor y cuándo sí puede usarse:
Para conectar con la audiencia. El humor bien empleado genera empatía, humaniza la marca y crea una conexión emocional con el público. que te acerca mucho más a ellos.
Para aumentar la memorabilidad. Un mensaje con humor tiene más probabilidades de ser recordado y eso ayuda a la hora de posicionarte en la mente y el corazón de tu audiencia.
Para hacer la información más digerible. El humor puede ayudar a comunicar mensajes complejos de una forma más amena y accesible en determinados casos.
Para viralizar el contenido. Un contenido divertido tiene más posibilidades de ser compartido y tener mucho más alcance.
Cuándo no al humor:
Temas sensibles. Evita el humor en temas como la religión, la política, la sexualidad, la enfermedad o la muerte.
Situaciones de crisis. En estos momentos, el humor puede ser interpretado como una falta de sensibilidad.
Humor ofensivo. Descártalo cuando pueda ser discriminatorio o se burle de colectivos o personas.
¿Todo vale?
No. El humor debe ser coherente con los valores de la marca y su público objetivo. El humor inteligente, irónico o basado en situaciones cotidianas suele funcionar bien y ese es el que la marca o entidad deberá trabajar.
¿Todas las marcas pueden usar el humor? En principio sí, pero la forma de utilizarlo variará mucho según el sector, la identidad de marca y el tono de comunicación habitual. Cada caso es particular y deberá estudiarse con cuidado si es un recurso que se quiere empezar a usar.
Llegado a este punto, comparto algunos recursos humorísticos en la comunicación empresarial que se pueden usar y que acostumbran a funcionar para que tomes note y decidas si quieres animarte:
Juegos de palabras: Utilizar dobles sentidos o expresiones con un toque de humor.
Ironía: Expresar una idea mediante su contrario, con un tono que evidencie la intención.
Situaciones absurdas o exageradas: Presentar situaciones cómicas que exageran la realidad para generar sorpresa y risa.
Personajes o mascotas: Crear personajes o mascotas simpáticas que representen a la marca y transmitan mensajes con humor.
Memes y GIFs: Utilizar elementos de la cultura popular para conectar con la audiencia de forma divertida.
En definitiva, el humor es una herramienta poderosa en comunicación, pero requiere un uso responsable y estratégico. Si decides incluirlo a partir de ahora en área de trabajo, te sugiero que lo pongas en común con tu equipo y elijáis bien las directrices que más os convenga según vuestros objetivos.
Y tú ¿te atreves a usarlo en la comunicación de tu marca o empresa? ¿Ya lo haces?
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