El propósito, la punta del iceberg de toda empresa

Ya sabemos que la comunicación es un factor clave en el mundo empresarial pero también el trabajo de los valores intangibles que se construyen de dentro hacia afuera y convierten a una organización en referente para otras. Las empresas con valores y que trabajan su ética, son las que antes llegan al propósito y, por ende, las que comunican mejor.

Pero ¿cómo debemos hacer para trabajar el propósito en la empresa? Te damos una claves para arrancar…

1. Definir el propósito, ya que ello será nuestra misión, de tal modo que cada decisión que tomemos y cada acción que emprendemos esté guiada por este deseo y así impacte positivamente en los empleados, en los clientes, en el mundo...

2. Reforzar el compromiso hacia el propósito, que se refleje en nuestra visión a largo plazo, en nuestras políticas y en la manera en que lideramos. Que se note que estamos aquí para asegurarnos de que cada paso que damos es un paso hacia la realización de nuestra misión.

3. Integración del propósito en la cultura corporativa; debe ser un reflejo. Esto significa que tenemos valores y que no solo se quedan en palabras, sino que los aplicamos en nuestras acciones diarias y cada miembro de nuestro equipo es un embajador de estos valores.

4. Comunicación y educación continua a los empleados sobre nuestro propósito y cómo pueden contribuir a él en sus roles específicos. También mantenemos abiertas las líneas de comunicación para que todos puedan compartir ideas y den feedback.

5. Medición y evaluación, para asegurarnos de que estamos avanzando hacia nuestro propósito, estableceremos metas claras y mediremos nuestro progreso regularmente. De este modo podremos ajustar nuestro enfoque y estrategias para mantenernos en el camino correcto.

6. Responsabilidad y transparencia en todo lo que hagamos, lo que significa que estamos abiertos ante nuevos éxitos y nuestros desafíos, y comprometidos a aprender y a mejorar continuamente.

7. Participación de los stakeholders en este viaje hacia nuestro propósito, bien sean empleados, clientes, proveedores o la comunidad en general, todos tienen un papel que desempeñar y una voz que merece ser escuchada.

8. Innovación y mejora continua son esenciales para alcanzar el propósito. Estaremos siempre buscando maneras de ser más eficientes, efectivos y sostenibles en nuestras operaciones y en cómo entregamos valor a nuestros clientes y a la sociedad en general.

De este modo, al trasladar y aplicar el trabajo interno necesario para alcanzar un propósito, será fundamental ser claro, coherente y auténtico. Los mensajes que se lancen deberán ser diseñados para inspirar, motivar y guiar a todos los miembros de la organización y a los externos hacia la visión compartida del propósito empresarial.

Solo así, conseguiremos triunfar como empresa honesta y confiable, teniendo propósito y trabajando en él cada día y entre todos.

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